Política Universitaria

Como organización estatal del colectivo estudiantil universitario del Estado, la Política Universitaria es uno de los ejes principales de trabajo de CREUP. La defensa del papel del estudiante como agente principal en la definición de las políticas Universitarias de nuestro Estado, tanto de las Administraciones Públicas como de las Universidades.

Nuestra voluntad es construir desde la participación, la seriedad, el rigor y la inclusión un posicionamiento político sobre qué Universidad queremos los y las estudiantes del Estado.

Archivo de Política Universitaria

Aquí podrás encontrar documentos de interés sobre Política Universitaria, los cuales consultar y establecer tu propio juicio crítico

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Gobierno, Gobernanza y Autonomía Universitaria

Entendemos el Gobierno Universitario como el conjunto de estructuras, espacios y órganos de responsabilidad y toma de decisiones, que afectan a la consecución de los objetivos finales de la Educación Superior Universitaria como institución pública al servicio de la sociedad.

Los duros recortes sufridos en los últimos años han supuesto un importante descenso de estudiantes, personal docente e investigador y personal de servicios. Esta situación deriva de decisiones externas a la Comunidad Universitaria, que han afectado de sobremanera a la Gobernanza Universitaria. La inversión económica, tanto pública como privada, ha sido recortada en muchos países de nuestro entorno en los últimos años, siendo España uno de los más destacados en esta bajada. A pesar de ello, la Universidad sigue siendo un sector de especial interés para distintos sectores de la sociedad. Esto conlleva a que la Universidad se vea influenciada por intereses externos, pudiendo desvirtuar los objetivos de la Educación Superior Universitaria.

En este contexto, la estructuración y desarrollo del Gobierno y la Gobernanza Universitaria son aspectos que toman más importancia que nunca en el panorama de la Política Universitaria Española. Por esto, desde CREUP, hemos decidido apostar por un modelo innovador de Gobierno y Gobernanza Universitaria, centrado en el estudiante como sujeto activo en la toma de decisiones, con el objetivo final de potenciar el cumplimiento de la misión social de la Universidad.


Ciencia y Política Científica

 En el ámbito científico existe una amplia terminología con la que se puede definir a ésta, como por ejemplo, Política Científica, Ciencia, Investigación, Desarrollo, I+D+i, etc. Cada término recoge una serie de matices diferentes, siendo el término que se utilizará en este documento el de Política Científica, ya que es el que mejor engloba las decisiones y las medidas tomadas por los organismos oficiales para potenciar la Ciencia, además de englobar el concepto de ciencia en sí mismo.

Entendemos la “Política Científica” como un área de la Política Pública que comprende el conjunto de acciones que un Estado, a través de sus distintas instituciones, realiza para conducir el desarrollo de la Ciencia y el Conocimiento hacia la consecución de un mayor desarrollo y progreso social.

A su vez, entendemos por Ciencia el acercamiento sistemático y ordenado al conocimiento; y por conocimiento, hechos o información adquiridos por una persona a través de la experiencia o la educación, la comprensión teórica o práctica de un asunto referente a la realidad.


Aprendizaje Centrado en el Estudiante

El Aprendizaje Centrado en el Estudiante es un modelo cultural de estructuración de las instituciones universitarias y de abordaje de las dinámicas de aprendizaje muy relacionado con las teorías de aprendizaje constructivistas.

Estas defienden la necesidad de entregar al estudiante herramientas, generar andamiajes mentales que le permitan construir sus propios procedimientos para resolver una situación problemática, lo que implica que sus ideas se modifiquen y siga aprendiendo. El constructivismo educativo propone un paradigma donde el proceso de enseñanza se percibe y se lleva a cabo como un proceso dinámico, participativo e interactivo del sujeto, de modo que el conocimiento sea una auténtica construcción operada por la persona que aprende.

Convierte al “alumno” en “estudiante”, en un sujeto autónomo para definir sus propios procesos de aprendizaje, que ahora no solo su aprendizaje depende del “maestro que enseña” si no que se pone de manifiesto la capacidad del estudiante del autoaprendizaje, por ejemplo. Este concepto, ademas, sitúa al estudiante, en el centro de la universidad, como sujeto activo de su funcionamiento y para la consecución de todos los objetivos marcados, formativos, investigadores o sociales. Para ello el estudiante debe encontrarse inmerso en la toma de decisiones de la propia institución universitaria.